12 de febrero, jueves | No aparezca usted nunca | Epigrama


Cómo añoro el «Vuelva usted mañana» de los tiempos de Larra e incluso de hace unos años. Ahora, el hecho de sentarse ante un funcionario de la administración, aunque sea para escuchar «vuelve en tal fecha, dentro de tres meses», resulta una quimera. Con esa ingenuidad que caracteriza a los usuarios, desde Larra hasta hoy, el contribuyente se acerca a la institución y un uniformado de seguridad de repente le sitúa en la realidad: «No se puede pasar. Solo con cita previa». Vuelve a casa, abre el ordenador, clica Cita Previa, pero no hay citas disponibles. Ni ese día. Ni esa semana. Ni ese mes. Ni ese año. Nunca. Repite la operación un número indeterminado de ocasiones, pero el aplicativo es más tozudo que él. Intenta acceder a algún lugar de la página informática donde contactar con alguien, realizar alguna gestión, pero Internet ha vuelto a los años 90, cuando era un mero escaparate de postales. Son dos cuestiones diferentes —el bloqueo de la administración y la red del presente, que ha cerrado por completo todas las aperturas a las que nos había acostumbrado en la primera década del siglo—, pero no solo se han aliado, se han hermanado en el nuevo hermetismo de la época.   

[Epigrama VI-08]