2 de junio, jueves. Al perder el sentido.


A veces percibo una profunda trivialización en el sentido de las palabras. En las conversaciones casuales que escucho al azar y, sobre todo, en los nuevos hábitos de los locutores en los medios de comunicación. Se ha puesto de moda una suerte de repetición rotatoria de las frases que desvirtúa su significado. Convierte los contenidos en estribillos de ninguna canción. Es curioso, lo que debería servir para construir pensamiento es cada vez más una pantomima en la que las palabras son marionetas de feria a las que se disparan significados, sin que ninguno acierte, con un rifle de cañón desviado.

[Libro V, Epigrama XIV]